Facts about Talc

Las demandas del talco

¿de qué se tratan?

Probablemente haya leído noticias sobre jurados que dictan grandes sentencias en casos que afirman que el talco para bebés Johnson‘s Baby Powder puede causar cáncer de ovario o mesotelioma. Pero es posible que no haya leído o escuchado esto: de todos los veredictos contra Johnson & Johnson que han atravesado por el proceso de apelación, todos han sido revocados. Además, también se han realizado varios juicios en los que los jurados han llegado a la conclusión de que el producto de Johnson & Johnson no era responsable del cáncer de las demandantes y, en otros casos, los jueces directamente han desestimado los casos, basándose en su propia revisión de los hechos.

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Las historias de cualquier persona que padezca alguna forma de cáncer son trágicas, y nos solidarizamos profundamente con estos pacientes y sus familias y valoramos que estén buscando respuestas.

Sin embargo, la ciencia y los datos demuestran que sus enfermedades no fueron causadas por el uso de nuestros productos a base de talco.

Somos una empresa profundamente comprometida con la buena salud y la larga vida de cada persona en la tierra. Somos hijos e hijas, hermanos y hermanas, padres y abuelos, igual que usted. Usamos nuestros productos en nosotros mismos, nuestros hijos y nuestros nietos. Entendemos que se nos ha confiado una gran responsabilidad y tratamos esa responsabilidad con gran cuidado.

Décadas de pruebas científicas independientes han confirmado que nuestros productos son seguros y no están contaminados con asbesto. Si creyéramos que nuestro talco no es seguro, no estaría en los estantes.

Reconocemos la ansiedad y la confusión que han causado estos casos, y que muchas personas en todo el mundo que han usado y continúan usando productos a base de talco tienen preguntas. También habrá más casos, y más discusión.

Este sitio está aquí para compartir información sobre el talco y esos casos, para ayudarle a usted y a su familia a comprender por qué seguimos vendiendo Johnson‘s Baby Powder y por qué seguimos defendiendo nuestra posición con tanta fuerza en los tribunales.

Los datos

  • Nuestro compromiso de seguridad comienza con las minas de talco que elegimos

    Tenemos cuidado en cada etapa de nuestro proceso para garantizar que el talco cosmético utilizado en nuestros productos no esté contaminado con asbesto. Solo cerca del 5 % del talco se utiliza para fines cosméticos. El resto se utiliza en materiales industriales como techos, materiales de construcción o cerámica. Antes de decidir que una mina de talco está calificada para ser una fuente para nuestros productos con talco, evaluamos esa mina con geólogos expertos que conocen todos los aspectos sobre cómo y dónde se forman los depósitos minerales.

    Los informes gubernamentales y académicos sobre las minas donde hemos obtenido el talco para Johnson‘s Baby Powder en Estados Unidos y Canadá confirman que los minerales de talco utilizados en nuestro producto no contenían asbesto.

  • Hace décadas se demostró que las alegaciones sobre el asbesto en nuestro talco no tenían razón

    En la década de 1970, los medios de comunicación mencionaron informes preliminares y erróneos basados en una metodología de prueba poco confiable, que sugerían que podría haber contaminación por asbesto en nuestro talco. Científicos de todo el mundo, incluidos los que trabajan para la FDA, estudiaron el problema durante años y finalmente concluyeron que el talco de Johnson & Johnson no estaba contaminado con asbesto.

    A medida que la tecnología avanzaba, los científicos y los reguladores acordaron metodologías para realizar análisis confiables y precisos con el fin de detectar asbesto en el talco. Johnson & Johnson no solo cumple con esos estándares, sino que los supera al usar metodologías de vanguardia para analizar de manera confiable y precisa y detectar la presencia de asbesto en el talco. Esto significa que analizamos nuestro talco no solo a través de microscopios tradicionales, sino también con microscopios electrónicos que permiten aumentos extremadamente altos.

    En las décadas de 1970 y 1980, recolectamos muestras a cada hora en nuestras instalaciones de procesamiento de talco para que pudiéramos analizarlas en busca de asbesto. Las muestras de mineral de talco molido se combinaron y se analizaron cada mes, como mínimo. Las muestras de este talco que estaba listo para ser envasado se combinaron y se analizaron como mínimo cada dos semanas. Y como auditoría adicional, cada trimestre esas muestras también se volvieron a analizar.

    Hubo, y sigue habiendo, un punto en todas estas pruebas: cuanto más se repita una prueba, mayor será el nivel de certeza y garantía de esa prueba. Si solo se analiza una vez, solo se tiene un cierto nivel de garantía. La realización de pruebas semana tras semana durante años con el mismo resultado proporciona un alto nivel de confianza de que nuestro producto no contiene asbesto.

  • Científicos y reguladores líderes han analizado nuestro talco y han confirmado que es seguro

    Las alegaciones de que nuestro talco podría ser perjudicial para los consumidores es una preocupación que Johnson & Johnson se tomó muy en serio, y le pedimos a varias instituciones independientes, laboratorios y universidades que analicen nuestro talco para demostrar que está libre de asbesto. Estas pruebas proporcionaron evidencia de que nuestro talco no contiene asbesto. Esas instituciones incluyen:

  • La participación de la FDA en la evaluación de la seguridad del talco

    La misión de la FDA es proteger la salud pública, lo que incluye garantizar que los cosméticos sean seguros y estén debidamente etiquetados. Durante muchas décadas, la FDA ha participado reiteradamente en la investigación y análisis del talco cosmético, incluido el talco de Johnson & Johnson. En la década de 1970, la FDA realizó una investigación intensiva de cuatro años sobre la cuestión de si los productos con talco cosmético, incluido el de Johnson & Johnson, estaban contaminados con asbesto. Como resultado de esta investigación, la FDA concluyó que “ninguno de los talcos utilizados en estos productos [incluidos los productos de Johnson & Johnson] contenía asbesto como contaminante”.

    En 1986, la FDA declaró que no hay razón para poner una etiqueta de advertencia en el talco cosmético, citando los resultados de sus estudios y la vigilancia continuada. La FDA declaró que incluso “el riesgo de una estimación del peor caso de exposición al asbesto a través del talco cosmético sería menor que el riesgo de exposición ambiental al asbesto en niveles de fondo... durante toda la vida”.

    En 2009-2010, la FDA analizó el talco crudo de cuatro proveedores de talco (incluidos los proveedores de Johnson & Johnson para nuestro talco para bebés y Shower to Shower, un producto previamente quitado), así como el talco Johnson's Baby Powder y Shower to Shower, y confirmó que ninguno contenía asbesto.

    Nuevamente, en 2014, al investigar una posible correlación entre el talco y el cáncer de ovario, la FDA declaró que no había pruebas concluyentes de que el uso de talco tuviera una relación causal con el cáncer.

    El 18 octubre 2019, por primera vez en las muchas décadas en que la FDA analizó el talco de Johnson & Johnson, la FDA informó a Johnson & Johnson que el análisis de un solo lote de una botella de Johnson's Baby Powder reveló niveles ínfimos de contaminación por asbesto crisotilo (0.00002 %). Al mismo tiempo, la FDA señaló que no había detectado asbesto cuando tomó muestras de un lote diferente de talco. Como medida de precaución, Johnson & Johnson Consumer Inc. retiró voluntariamente el lote en cuestión en los análisis de la FDA. Johnson & Johnson Consumer Inc. inmediatamente inició una investigación exhaustiva sobre el asunto y está trabajando con la FDA para responder preguntas sobre el análisis, incluida la integridad de la muestra analizada y la validez de los resultados de la prueba.

  • Los estudios demuestran que el uso de nuestro talco es seguro

    Los estudios científicos más confiables han demostrado que los productos de talco en polvo de Johnson & Johnson, incluido el producto Johnson‘s Baby Powder y su producto anterior Shower to Shower, son seguros para usar.

    Cáncer de ovario: Tres importantes estudios de cohorte independientes que realizaron el seguimiento de más de 80000 mujeres que usaron talco en polvo durante un período de al menos 6 a 24 años para determinar si el uso de talco en polvo para la higiene femenina causa cáncer de ovario concluyó que el uso de talco no está asociado a un mayor riesgo de cáncer de ovario. Los estudios prospectivos de cohorte son una forma bien aceptada y altamente confiable de investigar si existe una asociación entre el uso o la exposición de un producto y una enfermedad. En este tipo de estudio, a los grupos de personas se les hacen preguntas sobre diferentes factores de riesgo posibles, incluido el uso de determinados productos, y luego se les hace un seguimiento de cerca durante un período de tiempo para recopilar datos relevantes. Los estudios de cohorte han ayudado a los científicos a comprender el vínculo entre el tabaquismo y el cáncer de pulmón, el colesterol alto y la enfermedad cardíaca, y muchos otros temas de salud que hoy consideramos de conocimiento común.

    Algunos estudios, llamados estudios de casos y controles, han demostrado una pequeña asociación estadística entre el cáncer de ovario y el uso de talco, mientras que otros estudios de casos y controles diseñados de manera similar no han demostrado ninguna asociación entre el uso de talco y el cáncer de ovario. Los expertos se muestran escépticos de estos estudios de casos y controles porque los resultados son contradictorios, y cuando esos estudios muestran resultados positivos menores, podría deberse a las limitaciones en el diseño del estudio. Las limitaciones de estos estudios incluyen el “sesgo de recuerdo”, que es cuando las personas con una enfermedad tienen más probabilidades de recordar cosas de su pasado que las personas sin una enfermedad. En estos estudios de casos y controles, las mujeres saben que tienen cáncer de ovario, así que se esfuerzan por recordar cualquier cosa que pueda ser importante para explicar por qué contrajeron esa terrible enfermedad. Esto puede hacer que parezca que las mujeres con cáncer usaron más talco en polvo, cuando en realidad es porque recordaban cuáles habían sido sus hábitos de higiene femenina a lo largo de los años. Los estudios prospectivos grandes se consideran mucho más confiables, en parte debido a que ninguna mujer sabe que tendrá cáncer de ovario más adelante, por lo que no tendrían ningún sesgo de recuerdo, y, en general, en estos estudios no se ha encontrado ninguna asociación entre el uso de talco en polvo y el cáncer de ovario.

    Mesotelioma: el mesotelioma es un tipo de cáncer asociado principalmente con la exposición al asbesto. El asbesto es un mineral natural que se encuentra en el medio ambiente, y pequeñas cantidades de sus fibras están omnipresentes en el aire.

    No hay estudios científicos sólidos que indiquen que la inhalación de talco cosmético cause mesotelioma. De hecho, varios estudios de miles de personas que estuvieron expuestas diariamente al talco, a través de su trabajo de extracción y molienda de talco en polvo, demuestran que la exposición a altos niveles de talco no aumenta el riesgo de desarrollar mesotelioma.

    Asimismo, los informes a gran escala sobre pacientes a los que se les realizó un procedimiento médico llamado pleurodesis con talco, donde se inyecta talco en sus pulmones, encontraron que ninguno desarrolló mesotelioma.

Dentro del tribunal

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El primer juicio de alto perfil relacionado con estos reclamos fue en 2013, donde los abogados de los demandantes alegaron que el uso de Johnson‘s Baby Powder y de Shower to Shower, el antiguo producto de Johnson, hizo que una mujer desarrollara cáncer de ovario. Si bien el jurado falló en contra de la empresa, no otorgó ninguna indemnización.

Desde entonces, ha habido varios juicios adicionales en los que los jurados dictaron veredictos importantes contra Johnson & Johnson. Todos los que se examinaron en segunda instancia han sido revocados.

Varios tribunales también han encontrado que no existen pruebas de un vínculo entre el uso de talco cosmético y el cáncer de ovario.

Siguiendo esas decisiones, los abogados litigantes que presentaron estos casos han cambiado su teoría, alegando que el talco de Johnson & Johnson contiene asbesto. (El primer caso de mesotelioma se juzgó en el otoño de 2017).

Estas últimas reclamaciones se remontan a informes preliminares y erróneos presentados en los medios de comunicación en la década de 1970 que afirmaban detectar asbesto en el talco basándose en una metodología poco confiable. Después de esos informes, una investigación realizada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU., así como análisis independientes, contribuyeron al desarrollo de metodologías de prueba más confiables y confirmaron que no había asbesto en nuestros productos con talco en polvo. Los abogados de los demandantes están tratando de resucitar un problema que ya se había resuelto.

Varios de estos casos, que en parte se basan en la información anterior de la década de 1970, ya han pasado a juicio. En algunos casos, los jurados han votado a favor de Johnson & Johnson; en otros, los jurados no han podido llegar a un veredicto; en otros, los jurados han votado a favor de los demandantes, lo que incluye otorgar grandes cantidades de dólares. Johnson & Johnson planea apelar cualquier veredicto contra la empresa. Creemos que tenemos sólidos fundamentos de hecho como apelación para revocar estos veredictos.

El juez Nelson C. Johnson

del Tribunal Superior de Nueva Jersey dictaminó al desestimar un caso en septiembre de 2016 que: “Los expertos de los demandantes no demuestran que los datos o la información utilizada se generaron de manera sólida y confiable y son del tipo en que los expertos comparables confían razonablemente... Ningún testigo de los demandantes se aventuró a expresar el modo en que el talco en los ovarios o qué parte del talco en los ovarios es la que desencadena una serie de eventos que supuestamente causan cáncer de ovario”.

La jueza Maren E. Nelson

del Tribunal Superior de California concluyó después de un juicio en octubre de 2017 que: “este Tribunal tiene la firme conclusión de que la evidencia de causalidad específica no es suficiente para respaldar el veredicto”, porque el abogado de los demandantes no pudo demostrar que el “talco” tiene ‘más probabilidad’ de causar cáncer”.

Un examen más detenido

  • Los abogados litigantes de los demandantes se basan en datos sospechosos para respaldar sus reclamos

    Numerosas instituciones independientes, laboratorios, universidades y agencias gubernamentales de primera línea han llegado a la conclusión de que no hay asbesto en nuestros productos con talco cosmético.

    Entonces, con todas estas pruebas, ¿cómo afirman los abogados litigantes de los demandantes que hay asbesto en nuestro producto?

    Se basan en el testimonio de los testigos que han contratado para respaldar sus reclamos con datos sospechosos que están en desacuerdo con terceros independientes.

    Por ejemplo, los testigos pueden usar métodos científicos defectuosos para analizar el talco. Uno de estos testigos admitió que diría que algo que encontró es asbesto “aunque no lo sea”.

    Otro ejemplo es que pueden analizar botellas que podrían haber sido contaminadas después de la compra. Un testigo analizó cuatro botellas de Johnson‘s Baby Powder compradas en una tienda. Cada análisis dio negativo para asbesto. Sin embargo, cuando analizaron botellas recibidas de otras fuentes (muchas directamente de los abogados litigantes de los demandantes, compradas en eBay), afirmó que algunas de ellas habían dado positivo. Un tribunal de California impidió recientemente que este testigo presentara esa evidencia en el juicio porque no pudo confirmar que las muestras no estaban contaminadas.

    Otro testigo que actualmente está contratado por los abogados litigantes de los demandantes para declarar que el talco de Johnson causa mesotelioma, había declarado en casos anteriores que los estudios que mostraban que el talco de Johnson no estaba asociado con el mesotelioma eran totalmente confiables.

  • Los abogados litigantes de los demandantes tergiversan documentos históricos

    Nuestros registros de pruebas, que se repitieron durante décadas en niveles que superan los estándares del gobierno y de la industria, han demostrado sistemáticamente que el talco cosmético de Johnson no contiene asbesto.

    Sin embargo, los abogados litigantes de los demandantes intencionalmente generan confusión al presentar documentos de la empresa fuera de contexto. En tribunales, se presentan partes de documentos históricos seleccionados cuidadosamente para sugerir que muestran resultados previos de asbesto a pesar del historial de pruebas exhaustivas de nuestros productos. A menudo, estos documentos no se relacionan en absoluto con el talco utilizado en los productos de Johnson & Johnson. Por ejemplo, señalan un documento que indica la presencia de asbesto, pero ese mismo documento dice claramente que el asbesto solo estaba relacionado con el talco que se usa en materiales industriales. O bien, señalan un documento que muestra la presencia de asbesto en muestras no identificadas de talco comercial, mientras ignoran otro documento que revela que todas las muestras de Johnson & Johnson no estaban contaminadas con asbesto. También señalan un documento que muestra que había asbesto en las muestras, pero omiten el hecho de que esas muestras se alteraron a propósito con asbesto a los fines de hacer pruebas.

  • Los abogados litigantes de los demandantes promueven teorías conspirativas

    Los abogados litigantes de los demandantes afirman que hubo una conspiración dentro de Johnson & Johnson para vender intencionalmente productos que sabíamos que contenían asbesto. Esta afirmación es falsa. De hecho, para que esta acusación sea cierta, decenas de agencias gubernamentales federales y estatales, laboratorios independientes, científicos y universidades importantes que analizaron nuestros productos también tendrían que haber conspirado juntas a lo largo de 50 años para ocultar esta información.

    Actualmente, hay más de 10000 casos pendientes, y Johnson & Johnson se compromete a defenderlos sobre la base de la sólida evidencia científica que demuestra que el talco no causa cáncer.

Más de 5000 documentos se han admitido como evidencia en estos casos. Lo invitamos a revisar la evidencia y tomar una decisión.

Descargo de responsabilidad:

Johnson & Johnson presenta públicamente en este sitio web los documentos proporcionados por una o más de las empresas de Johnson & Johnson que se han utilizado como evidencia en los juicios. Estos elementos de prueba no son confidenciales, aunque algunas pueden estar selladas con marcas de confidencialidad. Hemos adoptado medidas para proporcionar estos elementos en la forma en que se usaron en el juicio (por ejemplo, con resaltado y/u otras marcas), que pueden no reflejar la forma en que fueron mantenidos por la empresa. Este sitio web se actualiza periódicamente.

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